martes, 16 de mayo de 2017

Héroe de mil caras

Un día, este extraño dios caminaba por un sendero en medio de dos campos. “Vio un labriego trabajando en cada uno de ellos y se propuso jugar con los dos. Se puso un sombrero que era rojo de un lado y blanco del otro, verde por delante y negro por detrás, (éstos son los colores de las cuatro direcciones del mundo; Edshu es la personificación del centro, del axis mundi, del Ombligo del Mundo); de manera que cuando los labriegos regresaron a su aldea, uno le dijo al otro: ‘¿Viste pasar ese viejo con el sombrero blanco?’; el otro contestó: ‘El sombrero era rojo.’ Y el primero dijo: ‘No,
era blanco.’ ‘Era rojo’, insistió su amigo, ‘lo vi con mis propios ojos’. ‘Debes de estar ciego’,
declaró el primero, ‘Debes estar borracho’, contestó el otro. La disputa creció y llegaron a los
golpes. Cuando iban a acuchillarse fueron llevados por sus vecinos ante el juez. Edshu estaba
en medio de la multitud que presenciaba el juicio y cuando el juez no pudo decidir de qué
lado estaba la justicia, el viejo engañador se desenmascaró, expuso lo que había hecho y
mostró el sombrero. ‘No tenían más remedio que pelear’, dijo. ‘Así lo quise yo. Sembrar la discordia es mi más grande júbilo.’

El moralista se llenaría de indignación y el poeta trágico de compasión y temor; la mitología rompe la vida entera en una vasta y horrible Divina Comedia. Su risa olímpica no tiene nada de escapista, sino que es dura, con la dureza de la vida misma, que podemos suponer es la dureza de Dios, el Creador. La mitología en este sentido hace que la actitud trágica aparezca hasta cierto punto histórica y el juicio meramente moral limitado. Esta dureza se equilibra con la seguridad de que todo lo que vemos no es sino el reflejo de una fuerza perdurable, a la cual no alcanza el dolor. Por eso estas fábulas son despiadadas y no conocen el terror; están penetradas del júbilo de un anonimato trascendente que se mira a sí mismo en todos los egos combatientes y centrados en sí que nacen y mueren en el tiempo.

el libro aquI

No hay comentarios:

Publicar un comentario