martes, 2 de septiembre de 2014

Ojo: No confundir suicidio con suicidado

Vladímir Maiakovski miembro del partido bolchevique desde los 14 años, del que se separa después de la revolución sin renunciar a sus ideales, es considerado como el mayor y más representativo de los poetas soviéticos. El 14 de abril de 1930, a los 37 años, este huracán poético desaparece al dispararse un tiro de pistola en el pecho. Su suicidio tiene mucho que ver, sin duda, con las críticas oficiales a su último espectáculo, Los baños, representado un mes antes de su muerte, en el que fustiga sin piedad los vicios del pasado, sin olvidar la burocracia, el mercado negro o la corrupción. A esas críticas alude en las últimas líneas, casi una postdata, de su mensaje de despedida fechado dos días antes. Pero también alude vagamente en él, entre declaraciones de amor a su esposa y a su familia, a un drama sentimental: “La barca amorosa varó en lo vulgar”.

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