lunes, 31 de julio de 2017


















sábado, 29 de julio de 2017

Vota por Mujeres


sobre el diAlogo

En las últimas décadas, la moderna tecnología, con ayuda de la radio, la televisión, los viajes en avión y los satélites, ha establecido una red que permite la comunicación casi instantánea entre todas las regiones del mundo. Paralelamente, sin embargo, también existe, en este mismo momento histórico, la sensación global de que la comunicación está deteriorándose progresivamente. Apenas es posible que, quienes viven en naciones diferentes y se hallan sometidos a sistemas económicos y políticos distintos, puedan comunicarse sin caer en el enfrentamiento. Y esta misma incapacidad de comunicación se reproduce, dentro de cada nación, entre los miembros de clases sociales y grupos económicos y políticos distintos. De hecho, hasta se habla de la existencia de un «abismo generacional» que dificulta la comunicación profunda entre los jóvenes y los adultos pertenecientes a un mismo grupo social. Además, en el seno de las escuelas y de las universidades, los alumnos sienten que sus profesores les atosigan con un exceso de información que sospechan irrelevante para la vida real. Y la radio, la televisión, los periódicos y las revistas, por último, nos muestran, en el mejor de los casos, una visión abrumadora de imágenes fragmentarias y triviales carentes de relación; y, en el peor de ellos, se convierten en una angustiosa fuente de confusión y desinformación. La insatisfacción con este estado de cosas ha creado la necesidad de r

texto aqui



viernes, 28 de julio de 2017

Colectivo Constituyente

Mi padre es un profesor profesional, ergo, no dialoga, lo suyo es el dictado  con   pizarrón. Por eso aunque Chávez fue su reflejo agigantado nunca lo soportó. Prefiere a Maduro quién no domina el arte pero maneja el colectivo.
Esto ocurrió en una unidad de transporte que conduzco yo:
-El diálogo es una calle de dos vías.
Me responde la señora embarazada del vistoso vestido estampado de besos franceses:
-Uno busca un partero para sus pensamientos; otro  alguien,  quien pueda ayudar a parirlos. Así nace un diálogo fructuoso.
El joven a su lado deja de leer:
-La lectura de un libro es un diálogo incesante, en el que el libro habla y el alma contesta.
Le replica una contemporánea:
-¿Con quién es el diálogo entonces?, ¿Su analfabetismo no les permite escuchar ni entender?.  El diálogo está bien pero el proceso de la reforma educativa debe continuar.
-- El yo-ello es un monólogo, el yo-tú es un diálogo. Ambos son complementarios. Dice un adolescente.
Desde el fondo:
-NO SÉ COMO ESOS OPOSITORES SON TAN CRUELES PARA REPETIR UN EVENTO QUE CAUSO TANTAS MUERTES Y DOLOR A FAMILIAS. QUE GENTE MAS BAJA Y MANIPULADORA,QUIEREN JUGAR A SER DIOS,PERO ESTA VEZ
NO LO VAN A LOGRAR,PORQUE QUEREMOS PAZ Y DIÁLOGO.
-La mayoría aprueba el llamado al diálogo. Ni Carta Democrática, ni intervención, ni marines, ni referendo. No: lo que recomienda la resolución de la mayoría de los Estados miembros de la OEA es el diálogo: el mismo que el gobierno de Venezuela está tratando de entablar desde 1998.
-Los hombres no dialogan no saben lo que es eso, lo de Chávez era una cadena y ese es su legado. Sus hijos no dialogan ni entre ellos -digo yo.
-Mucho ha experimentado el ser desde que somos un diálogo y podemos saber lxs unxs de lxs otrxs, dice un iluso.
Contrapuntea su colega:
-Las gemas, por ejemplo,  proceden del cielo visionario del alma, pero también hacen           que el alma vuelva            a ese cielo. Contemplándolas, los hombres se sienten  —como suele decirse— transportados,  llevados hacia  esa         Otra Tierra    del      diálogo platónico, al mágico  lugar donde            cada guijarro es una piedra preciosa.
-Debemos votar por mujeres. Mientras Delcy fue Canciller la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, ratificó su apoyo al diálogo. Luego saltó la talanquera.
-La razón, el diálogo y la fraternidad, y no la violencia, son la verdadera esencia de la educación. Este proceso busca un entendimiento. Busca y pretende justamente, que se respete el Estado de Derecho en Venezuela para, por la vía pacífica, alcanzar bienestar para nuestro pueblo. De eso se trata el diálogo. Nosotros agradecemos profundamente a aquellos gobiernos, a aquellos pueblos que han manifestado su solidaridad. Porque esta es la vía. La vía es la vía del diálogo, la vía de la paz.
Leyendo desde su smart-phone:
- Diálogo: Plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas y afectos.
-¿Qué es platica?, ¿Dinero?
-Plática, no platica.
-Así le dicen los mexicanos a la conversa.
-Los mexicanos son tan cristianos que cuando murió Juan Pablo II,  la foto más vendida  es una en la  que parece atacado por un terrible dolor de muelas.
-El diálogo del hombre con el hombre se convierte, también, en un diálogo con el Creador.
-En nombre de Dios mataron a más de  60 millones de autóctonos que se negaron a la doctrina. Y es que Dios tampoco dialoga.
-La OEA, UNASUR, Celac, la ONU, el papa, el diablo, los blancos, los negros, los mahometanos, toooooodos abogan por un diálogo entre la oposición y el chavismo, les queda claro.
-Hablando se entiende la gente, pero mandándolos a la mierda les queda más claro.
-El diálogo es entre hombres y mujeres, las primeras excluidas del patriarcado somos las mujeres.
--El hecho de que podamos citar verdades enunciadas tanto por hombres como por mujeres es ya en algún sentido una prueba de que es posible tender un puente entre las Dos Culturas, y de que nos encontramos a las puertas de un nuevo diálogo. Nos estamos aproximando a una nueva unidad.
-Donde yo veía una grieta un albañil me dijo "la casa ha trabajado".
-El diálogo no fluye porque al patriarcado no le gusta hablar de justicia, supremacía blanca o corrupción. No le gusta ventilar sus defectos.
-Si, más que un golpe de estado, es un nuevo prototipo de sociedad lo que debe surgir, entonces es necesario que haya diálogo y debates a los más altos niveles.
-El m o d o a p r o p i a d o de acercarse a lo social p a r a aprender de su c o m p l e j i d a d y belleza, no es a través de la dom i n a c i ó n y el control, sino mediante el respeto, la cooperación y el diálogo.
- La asamblea constituyente debe reunir   un extraordinario grupo de venezolanos  altamente creativxs dispuestos a intensos diálogos inter-d i s c i p l i n a r i o s que  exploren nuevas ideas y modos de pensar.
Nunca faltan colegas así:
-¿Alguna vez se ha preguntado usted cuántas horas al día permanece en silencio? ¿Dedica tiempo a estar consigo mismo mientras se ordenan experiencias en su cabeza?, ¿mientras se acallan diálogos internos y deja entrar intuiciones en la consciencia? ¿Dedica tiempo a no hacer nada útil y dejarse fluir en el alma? ¿Cuida usted su interior al igual que su estómago, su pelo o su cara? Recuerde que mientras la soledad llega a ser una bendición, por el contrario, el aislamiento es toda una patología.
-El verdadero silencio es algo que tiene más que ver con lo que se produce en el interior de la mente, que el hecho de mantener la boca cerrada. Un espacio profundo que brota tras acallar el ruido que producen los diálogos y divagaciones internas. La mente, al igual que las aguas, vive agitada en las superficies y sosegada en las profundidades. Cuando nuestras emociones se enturbian, se opaca la transparencia y se bloquea el rayo de lucidez que trata de atravesar por entre sus ondas. Sin embargo, cuando la tormenta pasa y las aguas se calman, se percibe el fondo con toda su quietud y claridad. El silencio pacifica la mente, sosiega los pensamientos y revela la profundidad de la esencia.
-El Bliagavad Gita. El Gita, como normalmente se le denomina, es un diálogo entre el dios Krishna y el guerrero Arjuna, quien se encuentra desesperado por verse obligado a combatir contra sus propios parientes en la gran guerra familiar que constituye la historia principal del Mahabharata. Krishna, disfrazado como auriga de Arjuna, conduce su carro directamente entre los dos ejércitos y en medio del dramático cuadro de la batalla empieza a revelara Arjuna las verdades más profundas del hinduismo. A medida que el dios habla, el fondo realista de la guerra entre las dos familias pronto se desvanece y se ve claramente que la batalla de Arjona es la batalla espiritual de la humanidad, la batalla del guerrero en busca de la iluminación.

-Estos diálogos nos muestran otro aspecto también peculiar del Zen. La iluminación en el Zen no significa renuncia al mundo, sino, al contrario, la participación activa en los asuntos cotidianos.

jueves, 27 de julio de 2017

liberen a Marìa

Si fuéramos algo más cautos, un poco más desconfiados, investigaríamos el origen
de hechos y costumbres que damos por buenos sólo porque nos han acostumbrado a
ellos desde niños, indagaríamos sobre el origen de la clase política antes de votarles o,
mejor aún, exigiríamos que nos consultaran antes de hacer las leyes que van a
condicionar nuestra vida: averiguaríamos cual fue el verdadero origen de cada guerra, el
de cada religión, y llegaríamos posiblemente a exigir que se nos permitiera gobernar
nuestra vida social, que diera la democracia un paso más, como ha hecho a lo largo de la
historia, exigiendo que se nos permitiera votar, mediante sistemas informáticos, las
leyes más importantes que nos gobiernan: declaraciones de guerra, presupuestos,
sueldos de los políticos, privilegios de la banca, etc.: media hora a la semana sería
suficiente. Tendríamos así en nuestras manos las herramientas necesarias para mejorar
el mundo con una efectividad que nos asombraría.
No debemos olvidar a un colectivo que apoyó en todo momento y con todos los medios
a su alcance la prohibición del cáñamo: la mafia americana, con todas sus diferentes
ramas. La razón no era otra que, tras haberse enriquecido desmesuradamente gracias a
la Ley Seca que prohibió el alcohol una década antes, quería una nueva materia ilegal
que diera lugar a un boyante mercado negro, como sucede siempre que se prohibe una
sustancia. El rotundo fracaso que había supuesto la Ley Seca, dejando a su paso cientos
de muertos y 200.000 ciegos por beber alcohol adulterado, no fue lección suficiente
para que la sociedad americana no cayera nuevamente en la trampa de un negocio muy
dañino socialmente, pero al mismo tiempo muy lucrativo para una minoría codiciosa y sin escrúpulos.
Los nefastos resultados sociales que tal prohibicion ha tenido es conocido de todos,
muriendo a diario decenas de personas en el mundo como resultado de la misma,
mientras las mafias de todo el mundo y las empresas farmacéuticas continuan haciendo
de esta tragedia social su sangriento negocio
Los enormes gastos de su prohibición y las consecuencias negativas de la misma las
pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos, mientras algunas empresas
farmacéuticas, como Eli Lilly, de la que fue director George Bush padre, tienen el
multimillonario negocio de las patentes por la producción sintética de los principios
activos del cáñamo, principios que forman parte fundamental de muchas medicinas.
Este negocio se vendría abajo si esos compuestos químicos se obtuvieran de forma
natural de la planta en vez de sintetizarlos.
Pero somos ingenuos, absurdamente incautos, y a pesar de que hoy día tenemos todos
estos datos a nuestra disposición, sigue pesando más sobre todas las sociedades del
mundo el engaño a que sometieron a nuestros abuelos un grupo de sinvergüenzas
codiciosos hace apenas ocho décadas.





















martes, 25 de julio de 2017

Antimperialista

Es preferible que el modelo comercial que se aplique al hachís y la marihuana sea el del vino antes que el del tabaco, ya que, con monopolio estatal o sin él, el mercado de tabaco está totalmente dominado por las grandes marcas, la uniformización y el uso de aditivos químicos. Y esta combinación ha tenido, como sabemos, resultados funestos sobre la salud de muchas personas, aumentando los riesgos asociados al consumo.
En las farmacias españolas de principios del siglo XX se podían comprar porros ya liados, envasados en paquetes, y con distintas marcas y procedencias. Sin embargo, pienso que lo mejor sería que en el futuro la marihuana y el hachís se vendieran preferiblemente en bruto, sin liar. En el caso del uso terapéutico, porque la inhalación de humo supone riesgos para la salud que hacen preferibles las cápsulas, tinturas, sprays sublinguales o vaporizadores. Y en el uso recreativo, porque tener un número ilimitado de cigarros a mano, como se ha demostrado el caso del tabaco, favorece las pautas de consumo más compulsivas. El tiempo necesario para hacerse el porro y el pequeño ritual que conlleva son factores que ayudan a moderar el ritmo de consumo. Además, el cigarrillo ya hecho facilita la adulteración y el uso de aditivos. Así que la venta de los porros ya hechos, en especial si fueran empaquetados, estaría gravada con un nivel mayor de impuestos para favorecer la venta en forma de cogollo o china. En cuanto a la cantidad que se puede comprar cada vez, no veo motivos para poner límites. Si nada impide llevarse a casa cien cajas de güisqui o quinientos cartones de tabaco, no
tendría sentido poner límites al cannabis.
Las semillas del cáñamo son ricas en proteínas: tienen entre un 30 y un 50% más que el
pescado. También contienen antioxidantes, como el caroteno (vitamina A) y la cisteína,
además de vitamina E. Estas sustancias ayudan a hidratar la piel y a mantener sanos los
ojos y las membranas celulares. Los cañamones no contienen gluten, pero sí cantidades significativas de calcio, hierro y fósforo. Además, su aceite poliinsaturado es rico en ácidos grasos esenciales –omega 3 y omega 6–, que no son sintetizados por el cuerpo. Estos ácidos ayudan a aliviar y prevenir inflamaciones tan graves como la artritis, así como trastornos hormonales y cardiovasculares –asma y osteoporosis–, entre otras enfermedades. Y es que un puñado de cañamones al día basta para cubrir las necesidades básicas de proteínas y ácidos grasos esenciales de una persona adulta. Los beneficios para la salud son numerosos: fortalece el sistema inmune, es cardioprotector, combate el stress y la ansiedad, favorece el equilibrio hormonal, ayuda a reducir la tasa de colesterol y azúcar en sangre, mejorar el rendimiento intelectual.
La triste historia de esa planta que llamamos cáñamo o marihuana puede ser un buen
ejemplo tanto de engaño como de ingenuidad humana. Llevaría horas resumir los usos
que las diferentes sociedades han dado al cáñamo desde hace no siglos, sino milenios.
Asombra comprobar que ha sido uno de los vegetales más extendidos y utilizados: para
uso textil, pocos jóvenes saben que los primeros pantalones vaqueros estaban
confeccionados con cáñamo, mucho más resistente que los actuales de algodón; sogas y
cuerdas de todo tipo, velas de barcos, cestos, ropa, etc. etc. También tuvo usos
medicinales, reflejados en innumerables textos a lo largo de los siglos.
¿Qué ocurrió, entonces, el siglo pasado para que esta planta tan aparentemente útil fuera
prohibida de repente en Estados Unidos y luego paulatinamente en el resto del mundo?
Es aquí donde nos encontramos con un ejemplo típico de candidez de las sociedades
humanas, de manipulación y de, también hay que decirlo, lucrativo negocio al estilo
americano.
En los años treinta el papel se obtenía industrialmente de dos fuentes: del cáñamo, que
daba lugar a un papel de excelente calidad, sumamente ecológico y que tenía como
único inconveniente que requería mucha mano de obra para el cuidado y recolección de
la planta, y de la madera, sistema que aún se sigue utilizando hoy en día y que, como
todos sabemos, además de provocar una grave deforestación, da lugar a una de las
industrias más contaminantes.
Los años treinta, como prácticamente todo el siglo pasado, fue una época de inventos en
todas las áreas, y entre las innumerables máquinas que se crearon y que hicieron menos
duras las labores agrícolas se encontraba el descortezador mecánico. Con este aparato la
obtención de papel a partir del cáñamo pasaba a ser no solo el sistema más ecológico,
sino también el más rentable.
¿Por qué entonces en esa misma época se prohibió el cáñamo en vez de aumentar su
producción?
Llegados a este punto entran en escena tres personajes: el primero es William
Randolph Hearst, el hombre más rico del mundo en su época. Hearst era propietario de
una importante cadena de periódicos en Estados Unidos y como sus empresas
consumían grandes cantidades de papel, pensó que podría reducir costes si él mismo
compraba los aserraderos y demás empresas relacionadas con la producción de papel, y
así lo hizo, invirtiendo en ello enormes sumas de dinero. Pero en 1935, con el invento
del descortezador mecánico antes mencionado, mientras miles de familias de
agricultores en todo el muno soñaban con un futuro mejor, Hearst se preocupaba por los
aserraderos y fábricas procesadoras de pasta de papel que había comprado, condenadas
a una ruina inminente. Pero lejos de resignarse y admitir que seguiría siendo multimillonario, pero vería su fortuna reducida en parte, decidió que tenía que haber alguna forma de vencer a su
nuevo enemigo, esa planta que daba papel de mejor calidad, más barato y sin apenas
usar productos químicos en su elaboración. Y utilizó para ello su mejor arma: la
manipulación informativa a través de los periódicos de su propiedad. Inició una
campaña en la que presentaba al cáñamo, la marihuana, como el origen de todos los
males: delitos, violencia, etc. Hearst nunca incluyó en los artículos de sus periódicos ni
un sólo informe médico o científico porque todos ellos decían claramente que no se
trataba de una planta peligrosa y que tenía, en cambio muchas cualidades positivas,
tanto medicinales como de uso industrial. A pesar de ello, millones de americanos le
creyeron y empezaron a ver un enemigo en una de las plantas más útiles al ser humano
y que era también, entre decenas de usos, fumada por quien le apeteciera, como lo
habían hecho, entre otros muchos, los serios y respetables presidentes George
Washington o Tomas Jefferson, ambos conocidos y declarados cultivadores y
consumidores de marihuana. Pero no era suficiente tener a la opinión pública de su lado para conseguir prohibir
un cultivo tan beneficioso, Hearst necesitaba algún cómplice poderoso, y aquí entra en
escena el segundo personaje: la empresa petroquímica Dupont, que ya entonces contaba
con plantas de producción distribuidas por toda América. Esta empresa también tenía
sus razones para combatir a esa planta que se empeñaba en seguir siendo tan
incómodamente útil: por una parte Dupont tenía la patente del ácido sulfúrico, muy
contaminante, pero utilizado en grandes cantidades en el procesamiento de la pasta de
papel obtenida de la madera, con lo que Hearst era uno de sus mejores clientes. Por otra
parte, Dupont acababa de desarrollar dos fibras artificiales, el rayón y el nylon, que
encontraban en el cáñamo a un ecológico e incómodo competidor.
Los intereses de las empresas de Hearst y las de Dupont coincidían plenamente. Dupont
tenía contactos en las altas esferas de la política y las finanzas americanas, entre ellos
Andrew Mellon, que era presidente del Mellon Bank, el principal proveedor de recursos
financieros de Dupont. La sobrina de Mellon estaba casada con nuestro tercer personaje,
Harry Anslinger, comisionado del Departamento Federal de Narcóticos, un individuo que ha pasado a la historia vinculado a varios asuntos turbios que no vienen al caso.
Este fue el político ruidoso y tenaz que defendería los intereses de Hearst y Dupont,
enarbolando la bandera de la moral, el patriotismo y las buenas costumbres. Dió en el
Congreso encendidos discursos contra el cáñamo, pero nunca pudo presentar una prueba
o un sólo estudio científico que apoyara su tesis. Repitió una y otra vez que era una
droga terrible que provocaba agresividad y que debía ser prohibida. Cuando le
presentaron informes médicos que decían que era imposible que tal planta provocara
agresividad, sino justamente lo contrario, que aplacaba el ánimo, dijo entonces que era
una planta antipatriótica, pues no permitiría tener buenos soldados.

Así, el trío Anslinger-Dupont-Hearst, con la ayuda inestimable de la mafia y
congresistas corruptos a sueldo de ella, consiguió que en 1937 el cáñamo fuera
prohibido en Estados Unidos. A partir de ahí se produjo un efecto dominó que haría que
la planta acabara, tras miles de años de convivencia pacífica con el ser humano,
prohibida en prácticamente todo el mundo: Si algún país quería tener buenas relaciones
con Estados Unidos tenía que incluir tan extraña prohibición entre sus leyes, arruinando
a miles de familias de agricultores y obligándose a producir o comprar productos más

caros y contaminantes.