lunes, 8 de agosto de 2016

RevoluciOn Humana

Llevar un teléfono móvil encima nos parece liviano y grato por la libertad y los goces de la comunicación desde cualquier parte. Sin embargo, en poco menos de 100 g se concentra una pesada carga ambiental que somos incapaces de percibir. No discutiremos sobre lo oportuno o no de esta tecnología, pero no podemos obviar que convertir esas piezas tecnológicas en algo que se renueva una vez al año y que acumulamos a una media de 3,7 móviles por persona no es sensato. Este reportaje aborda la problemática socioecológica de los móviles y en especial la relacionada con el uso del tántalo que se extrae del mineral coltán. En cualquier caso, es una reflexión sobre un objeto cotidiano de deseo que va cargado de sangre inocente en su interior.  

mAs informaciOn>

No hay comentarios:

Publicar un comentario